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» El Supremo sienta en el banquillo al número 3 de Podemos Alberto Rodríguez por patear a un policía «

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Mar 8, 2021

El Tribunal Supremo llevará a juicio y hará que se siente en el banquillo el número tres de Podemos, el diputado Alberto Rodríguez. Está acusado de un delito de lesiones y otro de atentado contra la autoridad por, presuntamente, patear a un Policía Nacional durante las protestas estudiantiles contra la ‘ley Wert’ que se produjeron en Canarias hace siete años. El Alto Tribunal cree que hay pruebas suficientes para procesarle, según ha podido saber OKDIARIO.

Los magistrados del Supremo han tomado la decisión tras la declaración del diputado de Podemos ante el instructor. Allí, Alberto Rodríguez negó haber pateado al policía, y también negó estar en el lugar de los hechos cuando se cometió la presunta agresión.

Aunque Alberto Rodríguez será el primer diputado de la formación morada que se sentará en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo, no es el primer miembro del partido de Pablo Iglesias que es juzgado por agredir a un policía. Su compañera de la Asamblea de Madrid, Isabel Serra, fue condenada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid a 19 meses de prisión por atacar a un agente durante un desahucio.

«Privilegio medieval»

El caso de Rodríguez ha terminado en el Tribunal Supremo porque ahora está aforado al ser diputado, teniendo ese estatus que su partido tildaba de «privilegio medieval» cuando no formaba parte del Gobierno, pero que Rodríguez ha llevado al extremo haciendo que tuviera que votar el Congreso de los Diputados para que pudiera ser citado. De esta manera, se saltó el código ético de Podemos, que pide renunciar a este «privilegio» en los siguientes términos: «No tener ningún privilegio jurídico o material derivado de forma directa de la condición de representantes, para lo que se evitará, desde la responsabilidad del cargo público, el acogimiento a cualquier figura de aforamiento judicial».

Sin embargo, una vez llegados al poder ningún miembro de la formación morada ha renunciado al aforamiento. Mucho menos su secretario general, Pablo Iglesias, que tras ser investigado por el caso Dina el juez Manuel García–Castellón elevó una exposición razonada solicitando su imputación al Tribunal Supremo. «Si Iglesias no hubiese estado aforado, estaría imputado en la Audiencia Nacional», aseguran fuentes consultadas por este periódico.

El caso es que, cuando sucedieron los hechos, Alberto Rodríguez no estaba aforado y, por tanto, fue un juzgado canario quien instruyó la causa. Es más, cuando obtuvo el acta de diputado ya tenía no sólo el auto de procesamiento, sino el auto de apertura de juicio oral y estaba esperando la fecha de juicio. Pero al obtener el acta, con ella venía ese «privilegio medieval» llamado aforamiento, lo que ha obligado a volver a comenzar la instrucción.

Según ha podido saber OKDIARIO de fuentes de toda solvencia, esta instrucción será muy corta, puesto que ya se había realizado y completado la misma en un juzgado canario. Por tanto, lo que había que hacer, jurídicamente hablando, ya se ha hecho, y era tomarle declaración en calidad de investigado a Rodríguez. Las demás declaraciones, así como el resto de pruebas periciales que constan en el sumario, se pueden utilizar de la anterior instrucción.

En el juzgado tienen vídeos de la protesta que evidenciarían su participación, el parte de lesiones del policía agredido, además de otra serie de declaraciones, incluida la del propio herido, que constan todas en la causa judicial contra el diputado de Podemos.

Según fuentes consultadas por OKDIARIO, las claves que han llevado al Alto Tribunal a tomar la decisión de no archivar la causa y abrir juicio oral como ya estaba previsto en un Juzgado de Canarias antes de que Rodríguez fuese aforado han sido el testimonio del policía agredido y las pruebas documentales aportadas a la causa. El agente ha declarado que fue este diputado podemita quien le agredió y ha presentado un informe forense que acredita los daños que sufrió el policía.

No es la primera vez que Alberto Rodríguez se las ve con la Justicia. Ya previamente estuvo investigado en otra causa judicial abierta, que tuvo que ser archivada porque prescribió el delito. El motivo de esa prescripción no fue, ni más ni menos, que el hecho de que al ser aforado había transcurrido tiempo y, por lo tanto el delito prescribía.

La suerte del privilegio del aforamiento le salvó una primera vez de sentarse en el banquillo. Sin embargo, ahora, el diputado de Podemos no va a tener tanta suerte y finalmente sí que será juzgado por presuntamente agredir a un policía durante una manifestación estudiantil

Declaración

Tras su salida de declarar como investigado, y ante los medios de comunicación, el que está considerado como uno de los líderes de la formación morada, aseguró que todo esto era «un montaje policial contra el contra su partido» por  el hecho de ser el diputado, algo que es llamativo, puesto que cuando se inició el primer procedimiento contra su persona ni siquiera tenía el acta de diputado en el Congreso.

Sobre su declaración ante el magistrado del Supremo, Alberto Rodríguez declaro: «Evidentemente no ocurrió nada de lo que dicen que ocurrió. Desgraciadamente, es un intento más de criminalizar la protesta, de criminalización de la disidencia, de amedrentar a la gente que lucha en la calle por los derechos».

Y apostilló: «Yo participé hace ya siete años y a lo mejor es casualidad que haya salido esto ahora. Yo participé hace siete años junto a miles de canarios y canarias en una manifestación por la educación pública y contra los recortes y, evidentemente, no tengo nada de lo que arrepentirme, ni nada de lo que avergonzarme. Seguiré participando en movilizaciones toda mi vida, y lo seguiré haciendo con orgullo por mucha persecución, por mucho montaje policial, por mucho intento de criminalización de la protesta que haya».

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