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» Crónica » U.D. Las Palmas 0 Real Zaragoza 0 » Las Palmas y Real Zaragoza se desfondan sin premio » Por Laura Quintero»

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Ago 13, 2022

Candidatos al ascenso, demostraron lo mucho que les queda.

El VAR corrigió un penalti sobre Loiodice. Simeone, a punto de darle la victoria a los suyos.

Se las prometían muy felices Las Palmas y Zaragoza antes del partido de esta noche, tan candidatos ambos al ascenso. Equipos a medio hacer pese a las altas expectativas, este duelo evidenció el amplio margen de mejora de ambas formaciones, consuelo mínimo tras una batalla que acabó con unas tablas más que justas.

La correspondía, se supone, mayor intensidad en el inicio a Las Palmas, que jugaba en casa en este debut liguero para ambos equipos. Así, apenas en el segundo minuto de partido, el equipo grancanario ya gozó de su primer córner a favor. Poco a poco se fue desperezando el Zaragoza, cuya principal novedad en el equipo inicial era la de Puche.

Probablemente, al menos en el primer acto, ambos equipos pecaron de respetarse demasiado, tan candidatos como se consideran al ascenso a Primera División. La paciencia de Las Palmas, equipo experto en mecer la pelota, demasiadas veces con mucha lentitud, pudo obtener su premio justo al cumplirse un cuarto de hora de partido, cuando una apertura de Viera hacia Marc Cardona acabó en un disparo de este tan flojo que el eterno Cristian Álvarez casi ni se inmutó. Poco después, el Zaragoza reclamó un posible penalti de Moleiro a Bermejo, validando el VAR la decisión inicial de Milla Alvéndiz.

Ni que ambos equipos se empeñaran en respetar al máximo el guion esperado, Las Palmas llevaba la iniciativa del juego ante la paciencia y ganas de contragolpear del Zaragoza, que tanto efecto a le dieron: al descanso, amonestados Curbelo y Sidnei, los dos centrales rivales, y Loiodice, uno de los pilares de un centro del campo insular en el que faltaba Kirian Rodríguez, que recibió un precioso homenaje en el minuto 20, su dorsal, con su imagen proyectada en el videomarcador, el partido parado y toda la grada del Estadio de Gran Canaria coreando su nombre.

Ante la sensación de atasco, la hueste de García Pimienta recurría constantemente a Viera, que marró una clara ocasión de gol en el minuto 23, y el cotizado Alberto Moleiro, mas el Zaragoza cerraba a la perfección todos los pasillos interiores que tanto le gusta explotar a la formación grancanaria, que cerca estuvo de adelantarse de no ser por la pericia de Cristian, que le sacó una gran mano a Viera, que buscó el palo largo tras combinar con Moleiro en la frontal del área. Al descanso, claro, el marcador ni se inmutaba.

El cansancio hizo mella en un segundo tiempo en el que se produjo un choque de trenes con más interés que acierto, algo que brilló por su ausencia. El Zaragoza seguía impertérrito en defensa ante una U.D. Las Palmas que hacía lo que buenamente podía, intentando ejecutar una fluida circulación de balón que nunca fue tal. Intentaba apretar el ejército de Carcedo, aunque su falta de pericia ofensiva no estaba reñida en ningún caso con su interés de, al menos, no perder este partido. Y tan bien que le fue.

No se desesperaba el equipo visitante, que no ejecutó su primer tiro a puerta hasta el minuto 64, cuanto un atento Valles cercenó el intento de éxito del ex amarillo Juanjo Narváez, hiperactividad sin premio la suya. En medio del atasco general que gobernaba el partido, ni que fuera una céntrica vía urbana en hora punta, Loiodice provocó un penalti de Chavarría que el VAR se encargó de corregir, la tecnología al servicio de la justicia.

El partido se fue consumiendo con un intercambio de golpes con más corazón que cabeza, aquel que Giuliano Simeone estuvo a punto de ejecutar en la gloria suprema del fútbol, evidenciando tanto Las Palmas como el Real Zaragoza, desfondados sin premio, que les queda una infinidad por hacer para pelear por un ascenso que, de momento con la boca muy chica, reconocen como objetivo primordial. Al menos, pelear por él. Quedan 41 batallas.

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