» No sé si saben: pongo en mis labios, las palabras del pueblo llano y sencillo …. » Por El Padre Báez «

No sé si saben: pongo en mis labios, las palabras del pueblo llano y sencillo, que son las víctimas del cabildo. Pero desgraciadamente, esta luz, no llega al cabildo (prefiere el verde de los pinos al amarillo de un servidor).

No, el cabildo no tiene misericordia con el pueblo. Un servidor, es fiel lo intento al pueblo. Las maravillas de esta isla, venidas a pinares, a tabaibales protegidos, a cañaverales descontrolados…

Nuestras montañas e interior de la isla, comparadas a Dios por el cabildo, y llamadas por el mismo: divinas, santas, sagradas…, y en lugar así: ¡nada se puede hacer ni tocar! El cabildo ha prostituido el campo, apartándolo de la agricultura y de la ganadería.

El campo, solo pare pinocha. Sin el sector primero, no podemos vivir (a esto nos ha traído el cabildo). ¡Ya debiera despertar el cabildo de ese mal sueño: nos ha hurtado (robado) la tierra para entregarla a los pinos.

Nuestras manos, están vacías (el cabido nos las llena de pinocha). Tenemos, un cabildo malo, muy malo. ya nadie se fatiga en la tierra sembrando..

» Quién puede vivir así, oprimido «

De vez en cuando: el fuego devorador de los incendios;

» Vivir en una hoguera perpetua «

No, el cabildo no rige con rectitud. Dios nos dio la tierra; el cabildo, nos la quita.

» De qué nos alimentamos «

En todo caso, la pinocha nos da calor. Mesas vacías, si no se va a trabajar .

» El campo: vetado, cerrado, prohibido «

. Ya no se ve en manos algunas: una azada, una fucha, una pala, un pico…, por eso ya, no se escucha el rumor del trabajo.

Hay ya demasiados, al borde del abismo. Nos levantábamos antes que saliera el sol, y nos acostábamos antes de que saliera la luna. Ahora,

   » Ya, ni albañiles » Madrugar «

      » Para qué «